miércoles, 24 de julio de 2024

Actitudes violentas ¿Son contagiosas?

Hablar sobre violencia es amplio y complejo, pues estas actitudes brotan de muy diversos procesos sociales y es por eso que existen tantos tipos de violencia; económica, psicológica, emocional, física, social, laboral, escolar, de género... y la lista sigue y sigue.

Es en el S. XVII que comienza el estudio formal de la violencia; en aquel entonces se consideraba que el hombre era violento por naturaleza, e incluso hubo quien aseguró que así es como debía ser para asegurar su lugar en el mundo. 

¿Pero, qué nos lleva a ser violentos en la actualidad? 

¿Será que en pleno S. XXI estas ideas siguen vigentes? 

¿Por qué la violencia crece y se manifiesta como si fuera "contagiosa"?

Está comprobado que ser testigos de violencia conduce a la agresión... ¿No es verdad que somos testigos directa o indirectamente de violencia casi a diario? Y es que en realidad, no hace falta que portemos un arma o que nos agarremos a golpes con alguien para ser violentos, a veces podemos tener actitudes que sin darnos cuenta sin pensarlo si quiera, pueden ser agresivas y perjudicar no sólo a otros sino a nosotros mismos. 

En esta entrada, quiero compartir con ustedes fragmentos de un texto escrito por el Dr. Marco Eduardo Murueta, que en lo personal, me ayudó a comprender qué pasa tanto en lo individual como en lo colectivo con el fenómeno de la violencia y qué podemos hacer para cambiarlo. 

¡Sigue leyendo! 

Te aseguro que es muy interesante e iré ejemplificando el texto con un caso hipotético.

>En la vida cotidiana, nos dice el Dr. Murueta, los seres humanos atienden a lo más inmediato, como personas aisladas, perdiendo paulatinamente su identidad real como humanidad y llegan a SENTIR LA VIDA COMO UNA OPRESIÓN DE SU INDIVIDUALIDAD< 

Imaginemos a una persona que quiere subir de puesto en una organización, y ha decidido que sin importar lo que pase logrará sus objetivos. Eso de ninguna manera está mal, sin embrago; lo hace obstaculizando el trabajo de sus compañeros, tomando créditos que no le corresponden e incumpliendo acuerdos que se he han realizado. Una persona con este tipo de actitudes no puede entonces más que comenzar a aislarse del resto, desarrollando el sentimiento de que "es por culpa de los demás" que no logra avanzar en sus objetivos y comienza a convencerse de que él es el único que trabaja y hace las cosas bien. Aquí comienza la ruptura.

>Unos y otros temen y desconfían (en la experiencia diaria nos enseñan que hay que desconfiar) pues las traiciones y lo inesperado están a la orden del día. La desconfianza generalizada conlleva a una desconfianza de cada quien en si mismo y por tanto a la inseguridad y a la tensión nerviosa progresiva. Como efecto de este malestar emocional las personas reaccionan con MAYORES NIVELES DE AGRESIVIDAD< 

La persona de este caso, comienza a desconfiar de sus colegas y para "protegerse" decide esconder información, sus acciones son descubiertas por su equipo generando desconfianza en ellos, pues temen ser traicionados nuevamente. Tristemente, esta persona no se ha dado cuenta de que estas reacciones son fruto de la desconfianza en sí mismo y el ciclo de violencia se activa generando tensiones que crecen y se vuelven cada vez más desagradables. 

>Los seres humanos viven asustados de sí mismos y de los demás; desgastando gran parte de su energía constructiva en la agresividad hacia otros. SE GASTA MUCHA MÁS ENERGÍA EN LA DESTRUCCIÓN QUE EN LA CONSTRUCCIÓN<

Bajo estas circunstancias, en lugar de crear en conjunto nuevos proyectos, la persona comienza a utilizar parte de su energía en buscar que las cosas salgan mal para los otros y el equipo de trabajo a su vez, gasta su energía tratando de organizar lo que esta persona ha desorganizado...

Lo anterior es una realidad presente no sólo a nivel laboral, sino en muchos ámbitos de nuestra cotidianidad. Pero ahora que hemos entendido cómo se genera ¿Qué podemos hacer?

>Busquemos hacer coincidir el interés colectivo y el interés individual. DONDE LA SUPERACIÓN DE CADA INDIVIDUO SIGNIFIQUE LA SUPERACIÓN DE TODOS. ENTONCES LA INSEGURIDAD Y LA DESCONFIANZA NO TENDRÁN SUSTENTO< 

Si esta persona acudiera a terapia y reconociera que en realidad todo lo que ha logrado hasta el día de hoy ha sido sí, por su esfuerzo, dedicación, conocimiento... pero también porque ha habido personas que lo apoyaron, que creyeron en él y le dieron su confianza, si tan sólo pudiera darse cuenta de eso, entonces también podría ver que sus intereses personales no tienen por qué estar peleados con los intereses de los demás, y que el trabajo colectivo también lo representa a él; si esto sucediera, podría lograr mucho más, no sólo a nivel profesional sino también a nivel personal pues ya no tendría que aislarse del resto, dejaría de sentir desconfianza, rencor, frustración, rechazo... ya no tendría que gastar su energía en manipular o sabotear porque podría confiar en sus colegas y ser libre. 


Angélica Lara 

Psicóloga y Psicoterapeuta Gestalt 

55 2313 4107

https://continuamente.my.canva.site/

 



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